Creencias, Proyección y Efecto Espejo

¿Desde dónde y quién toma las decisiones en mi vida?
¿Quién decide lo que hago y no hago?

¿Me estoy relacionado realmente con el exterior o es una interpretación todo lo que percibo?

¿Qué hay detrás de que se me repitan las mismas cosas en mi vida, una y otra vez?

La personalidad o programa de mi mente, es la mirada a través de la cual yo miro el mundo. Es la manera en cómo yo juzgo o interpreto lo que sucede en la vida. Y saber esto, es esencial.
Darme cuenta de cómo detonan mis mecanismos aprendidos y automáticos. Hábitos y creencias que han forjado mi personalidad para tapar la sensación de carencia y separación que creo ser. Son estrategias construidas durante toda mi vida basadas en creencias falsas que me llevan a pensar, sentir y actuar de una determinada manera y dándome una falsa identidad.

Cuando algo que ocurre fuera me impacta emocionalmente y me origina sufrimiento, estoy ante un regalo. Acabo de descubrir algo que estaba rechazando o negando en mí y que el otro me lo enseña para que pueda reconocerlo, abrazarlo y aceptarme en Toda mi totalidad
“Todo está en mí”.

Cuando un acontecimiento me produce un malestar o rechazo, estamos ante un EFECTO ESPEJO y esto es una perlita que acabo de encontrar. La vida tiene algo para mí ahí, una lección profunda que trae el amor para que pueda desprenderme de la máscara automática e inconsciente que llevo y pueda Ver de otra manera. Todo lo que ocurre en mi vida, habla de mí.
Todo está sucediendo por algo. Hay un orden perfecto que se da por sí solo y no necesita de mi aprobación para ello.
Aceptar y confira en que todo lo que ocurre tiene un sentido profundo que yo no puedo ver en este momento.

NO HAY NADA FUERA. TODO ES UNA PPROYECCION DE MI MENTE.

Observar este impacto emocional desde fuera, cultivando el testigo silencioso que Ve sin identificarse con los hechos, hará que pueda ir sanando mi percepción acerca de las cosas.


“Me pongo un color de gafas para ver el mundo”. Cuando soy consciente de esto, observo que no existe algo bueno ni algo malo. Solo es el color de las gafas que llevo para ver el exterior. Si decido quitármelas, podré ver al otro, un mundo diferente, sin hostilidad hacía mí. Poco a poco iré siendo consciente de que puedo soltar las “lentes” con las que interpreto a el mundo.

A través de una autoindagación profunda con reflexiones, observaciones, meditaciones y prácticas, me “daré cuenta” de las CREENCIAS que configuran mi PERSONALIDAD. Podré reconocerlas como falsas y dejarlas a un lado, sin culpa,con inocencia. Conoceré los impulsos y los saboteos que me hago sin saberlo, y soltaré todo esta “historia” que me he ido contando y creyendo sobre mí. En definitiva, cuando miro cara a cara mi fabricación mental, iré soltando todo el sufrimiento que la sostiene.

¿Desde dónde sale la motivación en mi día a día? ¿Por que quiero hacer esto y no aquello? ¿El cambio es desde fuera hacia dentro o desde dentro hacia fuera? ¿Estoy realmente escuchando mi Sentir, mi Ser o actúo bajo el andamiaje del miedo porque siento que no soy lo suficiente como para ser amado por la Vida?

Indagar en mis pensamientos para encontrar la semilla original de identidad, cuestionarlos y sacarlos a la luz de la verdad es un camino que solo requiere muchas ganas de querer Ver, de querer Ver de otra manera…

¿Quiero realmente la Paz en mi vida? Esto es una pregunta que parece sencilla pero conlleva una profundidad y honestidad en la que a veces no queremos entrar.

Necesito desnudarme y confiar en que todo está perfectamente organizado para mi mayor bien. Mi único deseo es la voluntad de unirme a la Verdad para reconocer la esencia que Soy.

Todo está sucediendo tal y como tiene que ser. Déjalo estar y pon tu corazón y tu mente al servicio del amor.
“Corazón y mente alineados y abiertos de par en par al servicio de la vida”.